28 de mayo de 2024

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Más tensión en la previa de las elecciones: sigue en alza el dólar y disminuyen los plazo fijo

El valor del dólar no para y se aproxima a los $1.000.
El valor del dólar no para y se aproxima a los $1.000.

La incertidumbre por las elecciones le mete presión al dólar y el blue arrancó la semana con furia y se aproxima a los $1.000. Además, en septiembre disminuyeron los depósitos a plazo fijo, informó el Banco Central.

El clima electoral continúa ejerciendo presión sobre la economía y el reflejo es el dólar con un blue que está a mitad de camino hacia los $1.000 luego de traspasar la barrera de los $900 en el comienzo de la semana y esta situación generó que le cambien el nombre para pasar a llamarlo “dólar pánico”.

Con las tasas de interés sin cambios y el temor a una nueva devaluación post elecciones generales, como ocurrió en agosto luego de las PASO, se sumó otro condimento que mete aún más tensión, la pérdida de depósitos a plazo fijo.

Al no renovarse los vencimientos los pesos se vuelcan a la calle y según los economistas tienen como destino dolarizar carteras, en gran medida, o también está la opción de la construcción o compras de bienes de capital, todo lo que ayude a mantener el valor.

Pero la divisa paralela no es la única que va en subida, los dólares financieros también están en una espiral ascendente y el gobierno tuvo que incrementar las restricciones para sostenerlo.

Para los especialistas, la volatilidad del dólar no es una novedad, por el contrario, lo venían anticipando, por lo que no esperan que la situación se estabilice hasta saber quién ganó las elecciones o conocer el plan económico que pondrá en marcha el nuevo presidente.

Pérdidas de plazos fijos

El Directorio del Banco Central de la República Argentina decidió mantener sin cambios las tasas de interés mínimas garantizadas de los depósitos a plazo fijo en lo que fue septiembre. Según informó el BCRA la tasa de interés mínima garantizada para las colocaciones de personas humanas se mantuvo en 118%, lo que equivale a un rendimiento efectivo mensual de 9,7%. En tanto, para el resto de depositantes del sistema financiero la tasa de interés persistió en 111%, ubicándose el interés efectivo mensual en 9,2%.

Para el directorio del BCRA, la determinación se tomó previendo una desaceleración para los próximos meses de la inflación, entre otros indicadores.

“La política de tasa de interés busca propender hacia retornos reales positivos sobre las inversiones en moneda local, con el fin de preservar la estabilidad monetaria y cambiaria”, informó.

Sin embargo, los depositantes no están muy convencidos de la estabilidad monetaria y cambiaria y esa desconfianza se tradujo en una contracción en los depósitos a plazo fijo.

Mientras en agosto no se renovaron el 3,9% de los depósitos a plazo, en septiembre esa cifra casi se duplicó, la disminución en los plazos fijos fue del 7%.

Es más, en el análisis por estratos de monto el descenso es generalizado, sin embargo “el segmento minorista fue el que registró una caída más pronunciada, seguido del estrato de $1 a $20 millones, con variaciones en términos reales de alrededor de -13,2% y -6,7%”, detalló el informe del Banco Central.

Más tensión sobre el dólar

A la pérdida de plazos fijos se agregan más factores de incertidumbre para los ahorristas y la elección de una moneda dura frente al peso se incrementa a diario.

En septiembre el gobierno incorporó mayores restricciones para contener la suba del dólar MEP y en los primeros días de octubre impuso más control sobre los dólares financieros ampliando de 3 a 5 días lo que se conoce como “parking”, que es el tiempo mínimo que el inversor debe tener en la cuenta los bonos para poder venderlos en dólares tras haber sido comprados en pesos.

Sin embargo ambos tipos de cambio siguen escalando en la cotización y se aproximan cada vez más a los $900.

En el caso del blue, arrancó la semana con toda la furia y al cierre de la jornada de ayer trepó $66 para terminar en $935 para la compra y $948 para la venta.

“Similar al escenario previo a las PASO, el dólar está empezando a liberar esa presión acumulada que trae. Distinto a esa vez, es que la gente ya anticipa otro aumento, y aunque suceda o no, ya está reaccionando en consecuencia para intentar cubrirse”, opinó Gonzalo Diez director de Cabin’s Crew.

Con respecto a la salida de los plazos fijos, Diez aseguró que “desde el 2002, la confianza en los bancos nunca fue la misma y ante la duda muchos mendocinos prefieren tener el dinero consigo que en una entidad financiera” y lo vuelvan “a dolarizarse” aunque también “se barajan otras herramientas como intentar capitalizarse con algún bien o construyendo, previendo que todo eso también tiene precio en alza”.

Como reflexión final, el economista sostuvo que “se comenta que muchas personas están rescatando plazos fijos para adquirir dólares y realmente, es algo difícil de desmentir. Muchos esperan que las tasas tan elevadas de plazo fijo terminen pronto y que esta vez sea el turno del dólar”.

Para Daniel Garro, titular de Value International Group, la suba del dólar “ya lo veníamos anticipando y siempre ocurre previo a las elecciones y en este caso, la nafta que promueve eso es la emisión monetaria, la gente no quiere tener pesos en el bolsillo y ni siquiera en los bancos, entonces es lógico que se vayan al dólar y este gobierno ha hecho todo lo necesario para que se desprecie el peso. Así que no es sorpresa lo que está pasando”, sentenció.

“Con respecto a los plazos fijos, hace rato que vienen cayendo”, agregó Garro y más adelante afirmó: “Esta situación se va a profundizar cada vez más hasta las elecciones e incluso va a perdurar un tiempo después, hasta que se pueda ver quién gana y que es lo que se va a hacer”.

Según José Vargas, director de Evaluecon, lo que está ocurriendo con el dólar y los plazos fijos “tiene que ver básicamente con este el contexto que estamos viviendo de incertidumbre electoral, de temor, fundamentalmente por lo que propone cada uno de los candidatos que tienen chances y de lo que puede llegar a ocurrir a partir de diciembre ya sea dolarización, ya sea bimonetarismo, o más de lo mismo, cualquiera genera mucha inquietud entre los agentes económicos entonces nadie quiere quedarse afuera de estar dolarizado antes de diciembre”.

De acuerdo a Vargas, la ampliación de las regulaciones que impone el Banco Central también “condiciona más al mercado y genera mucho más temor”, por lo que se atrevió a cambiarle la denominación a la divisa paralela para pasar a llamarla “dólar pánico”.

El fenómeno de la no renovación de los depósitos a plazo “no es una corrida” sin embargo se observa que “a medida que van venciendo, el 20%, aproximadamente, se están dolarizando y esperar en mejores condiciones todo este proceso electoral, que estamos viviendo”, finalizó.

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