26 de mayo de 2024

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Se espera que los salarios pierdan 20 puntos frente a la inflación en 2023

El sector de los trabajadores informales es el más afectado por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios frente a la inflación. Foto: José Gutierrez / Los Andes
El sector de los trabajadores informales es el más afectado por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios frente a la inflación. Foto: José Gutierrez / Los Andes

Estimaciones apuntan a que la media salarial tendría un incremento del 110% al 120%, frente a una evolución general de los precios que estaría cerca del 140%.

Durante el primer semestre de 2023, los salarios crecieron, en promedio, un 42%, mientras la inflación acumulada en el mismo período alcanzó el 50,7%. Esto implica que el poder adquisitivo de los asalariados perdió 8 puntos. Sin embargo, las expectativas son que, en los seis meses que quedan, la brecha se acentúe y la evolución de los ingresos quede cerca de 20 puntos por detrás.

Paula Pía Ariet, economista y directora de Gestión Consultores, señaló que, si bien es difícil establecer una comparación entre los distintos convenios paritarios que se van cerrando -por los plazos de vigencia, la base sobre la que se calculan los aumentos, etc.-, se observa que, en 2023, los salarios tendrían un aumento de 110% a 120% en promedio.

De ser así, planteó, quedarían unos 20 puntos por detrás de la inflación proyectada, que ronda el 140%. Se debe recordar que el más reciente Relevamiento de Expectativa de Mercado (REM), que publica todos los meses el Banco Central, mostró una leve disminución del pronóstico de aumento acumulado de precios, que era de 148,9% y descendió al 142,4% en julio.

Ariet resaltó que esta pérdida de poder adquisitivo tiene como correlato la caída del consumo en los últimos meses. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reveló que las ventas minoristas pymes descendieron en junio, por sexto mes consecutivo. El sexto mes de 2023 cerró con un 3,6% de merma con respecto al mismo mes de 2022 y el primer semestre del año, con una baja de 1,8% interanual.

Un dato adicional, que evidencia la compleja situación, es que las ventas de Alimentos y Bebidas retrocedieron 4,1% anual en junio, según la CAME, y acumulan una caída de 1,4% en el primer semestre del año frente al mismo periodo de 2022. También lo es el creciente porcentaje de asalariados que se encuentran por debajo de la línea de pobreza.

Estancamiento

Jorge Day, economista del Ieral (Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana, de la Fundación Mediterránea), señaló que, en mayo los salarios habían aumentado un 108% interanual, mientras la inflación estuvo cerca del 115%. Sin embargo, coincidió en que los pronósticos indican que, a diciembre de 2023, el IPC acumulado estaría en torno al 130% a 140%, mientras los sueldos, más cerca del 110% a 120%.

La pregunta, planteó, es por qué los ingresos de los trabajadores no mejoran. Explicó que las empresas pagan sueldos de acuerdo con su producción. Aún más, incluso el Estado -siempre y cuando no se endeude- va siguiendo su recaudación y, como viene siendo menor a la inflación, se complica aumentar los salarios estatales.

Day detalló que la economía está estancada desde 2012; aunque durante estos últimos 10 años se atravesó una recesión, una pandemia y una recuperación posterior. Pero, en definitiva, la actividad se encuentra en los mismos niveles y la población crece. Esto implica que la producción es sostenida, pero debería haber más trabajadores, lo que significa que se debe repartir lo mismo entre más personas. Por eso, señala que es de esperar que los salarios no aumenten.

Sobre lo que se necesita para revertir esa situación, hay dos visiones. Una, que sería de corto plazo, que se vincula con la demanda y que sostiene que la pérdida de poder adquisitivo de las familias impacta en las ventas en el mercado interno y en el nivel de actividad.

Pero el economista del Ieral sumó que hay otra mirada, de mediano plazo, que se centra en la producción y que plantea que, si las empresas venden más al mundo y pueden mejorar su productividad, con más tecnología y capital para equipamiento, se produciría un salto en los ingresos. Sin embargo, la economía argentina está cerrada al mundo, hay dificultades para acceder al dólar oficial, restricciones para importar y la alta inflación desalienta la inversión.

“Es muy difícil crecer en este contexto y lo mismo pasa con los salarios: es poco probable que se produzca una recuperación fuerte en los ingresos cuando la economía está estancada. Y se prevé que este año la actividad va a caer entre un 2% y un 3%”, comentó Day.

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