Escándalo en Reino Unido: confirman que 30.000 personas con hemofilia contrajeron VIH por transfusiones

Escándalo en Reino Unido: confirman que 30.000 personas con hemofilia contrajeron VIH por transfusiones
El primer ministro británico, Rishi Sunak, ofrece una conferencia de prensa en su residencia oficial en Downing Street, Londres, el 22 de abril de 2024. (Toby Melville/Pool Foto vía AP)

Los episodios ocurrieron entre 1970 y 1991, pero la investigación oficial comenzó en 2018 y acaba de ser publicado el informe definitivo. El primer ministro pidió disculpas, así como funcionarios.

El primer ministro británico, Rishi Sunak, pidió en el Parlamento disculpas “de todo corazón” por la “terrible injusticia” cometida con los decenas de miles de afectados por el escándalo de las transfusiones con sangre contaminada en los años ‘70 y ‘80.

“Hoy es un día de vergüenza para el Estado británico”: Así comenzó Sunak su solemne intervención ante la Cámara de los Comunes (Baja) sobre las últimas horas de este lunes, después de que la investigación dirigida por el exjuez Brian Langstaff difundiese su informe final, “que muestra un fracaso moral de décadas en el centro de nuestra vida nacional”.

“Desde el National Health Service (Sanidad pública) al funcionariado, a los ministros en sucesivos gobiernos, a todos los niveles la gente y las instituciones en quienes depositamos nuestra confianza fallaron de la forma más horrorosa y devastadora”, añadió el jefe del Gobierno conservador.

La investigación -abierta en 2018- concluyó que el sistema público de Sanidad y el Gobierno británico “encubrieron” el escándalo durante décadas después de que las víctimas fueran expuestas a riesgos “inaceptables” a sabiendas.

Las transfusiones con sangre contaminada a pacientes con hemofilia infectaron presuntamente a más de 30.000 personas con el VIH y la hepatitis C, de las cuales más de 3.000 murieron. La pesquisa determinó que las infecciones y muertes de pacientes no fueron un “accidente” sino que podrían “haberse evitado mayoritariamente”.

En su discurso, Sunak juzgó que el escándalo debería haberse evitado, pues se sabía que los tratamientos para la hemofilia estaban contaminados y, pese a ello, se ignoraron todas las advertencias.

“Una y otra vez, las personas en posiciones de poder y confianza tuvieron la oportunidad de parar la transmisión de estas infecciones, y una y otra vez no lo hicieron”, dijo Sunak al denunciar la “actitud de negación” de los poderes públicos. “Aún peor, para nuestra vergüenza eterna, de forma que es incluso difícil de comprender, se permitió que las víctimas se convirtieran en ‘objetos de investigación’”, expuso.

El líder de la oposición, el laborista Keir Starmer, se sumó a las disculpas públicas y consideró que lo sucedido es “una de las más graves injusticias” en la historia del Reino Unido, que causó “un sufrimiento indescriptible”.

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