29 de mayo de 2024

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Dólar, inflación, ajuste y FMI: las definiciones económicas de Sergio Massa y Javier Milei

El debate presidencial entre Milei y Massa.
El debate presidencial entre Milei y Massa.

Los candidatos de Unión por la Patria y de La Libertad Avanza hablaron -sin cruzarse- en televisión. Las propuestas, a cuatro días de la segunda vuelta electoral.

En el cierre de la campaña electoral y a cuatro días del balotaje que definirá al próximo presidente, Sergio Massa y Javier Milei, candidatos de Unión por la Patria y La Libertad Avanza respectivamente, hablaron, esta vez sin compartir espacio físico como en el debate, en un mismo programa de tevé, y dejaron varias definiciones económicas. Dólar, inflación, ajuste, Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras cuestiones fueron parte del temario de los rivales electorales.

El primero en aparecer en televisión fue el economista libertario, que habló desde el Hotel Libertador que utiliza como búnker de campaña, en vivo, para TN. Al ser consultado respecto de cómo buscaría convencer a quienes aún no definieron su voto, recurrió a argumentos económicos: “Les plantearía qué tipo de país quieren, ¿uno que explota de inflación o uno que tiene estabilidad?”.

En ese sentido, continuó con críticas a la gestión del ministro de Economía: “¿Quieren un país que está estancado hace 12 años con un PBI per cápita 15 % abajo, con los salarios que cayeron 33 % con Massa, que tiene 45 % de pobres y con las bases dadas para que haya una hiperinflación?”.

En una tramo de la entrevista, le consultaron respecto de la dolarización y si ese proyecto aún seguía en pie, incluso después del acuerdo con Mauricio Macri y Patricia Bullrich. “Obvio que la voy a aplicar”, sentenció Milei, despejando dudas sobre lo que se transformó en un leit motiv de su campaña..

Y profundizó: “La dolarización tiene que ver con dos parte. Por un lado, cómo se limpian las leliqs y, por el otro, cómo se limpia la base monetaria. Si se estructura una operación financiera, en tres meses puedo limpiar las leliqs, que implica poder abrir el cepo sin que haya una hiperinflación”.

“En cuanto a la base monetaria, hay un problema no menor: el billete más grande de la Argentina es de 2.000 pesos, que compra dos dólares al cambio paralelo. Entonces hay un problema de la cantidad de billetes que necesitamos. El proceso de conversión de la base necesita de más tiempo, Ecuador necesitó de nueve meses”, agregó.

Por otro lado, contó que habló con las autoridades del FMI y que coincidieron en que “se podría dar una situación donde hubiera un desmadre de los números fiscales”, por lo que analizaron “cómo se enfrentaría esa situación”.

El ajuste va a venir de cualquier manera”, advirtió. Y continuó: “Nosotros proponemos un ajuste para evitar que termine en una hiperinflación. Pero se lo vamos a hacer pagar a la política y a los chorros amigos de los políticos, no a la gente”.

“Pueden decidir no hacer nada y seguir poniendo parches. Pero los parches no aguantan más y la hiperinflación está a la vuelta de la esquina”, cerró.

Por último, insistió en que “las empresas públicas tienen que ser privatizadas”. Incluso “los medios de comunicación estatales”, ya que consideró que son “mecanismos de propaganda”.

“Miren lo que fue la programación de la TV Pública, el 75% de su contenido respectó de mí fue todo entre negativo y muy negativo. Lo utilizan como mecanismo de propaganda, eso no es un medio de comunicación. Se privatizarían Canal 7, Télam y la TV Pública”, sentenció.

Sergio Massa: el pronóstico para 2024, “achicar del gasto” y los cambios que pretende en el acuerdo con el FMI

Sergio Massa también le concedió una entrevista al programa A Dos Voces, que fue transmitida después de la de Milei. En su caso fue un falso vivo, grabado con anterioridad a la emisión. Allí, el candidato de Unión por la Patria dejó definiciones con respecto a sus intenciones con vistas al año próximo, si finalmente se impone en el balotaje, direccionando la charla más hacia su eventual futuro gobierno que hacia una evaluación de su cuestionada gestión como ministro de Economía.

Entre ellas, además de “derrotar la inflación”, destacó la idea de “achicar el gasto”, un poco subiéndose a uno de los caballos de batalla de su rival en la segunda vuelta, y mencionó los cambios que pretende implementar en un programa con el Fondo Monetario Internacional al que definió como “inflacionario”.

“Primero (procura) la derrota de la inflación en el 2024 a partir de recuperar exportaciones que este año fueron dramáticas. La sequía perforó las exportaciones y dejó a Argentina sin moneda, sin 5.000 millones de dólares de recaudación y 20.000 millones de dólares de exportaciones”, indicó el ministro candidato.

En ese sentido, apuntó como un dato positivo según su perspectiva para el año próximo que “por primera vez” habrá un “saldo exportador neto de más de 7 mil millones de dólares en energía”. “El gasoducto y los oleoductos nos resuelven gran parte de la macroeconomía”, aseguró.

También expresó que su idea es ir hacia “un déficit cero”, además de caminar hacia “un cambio profundo en el funcionamiento de la administración pública, unificación de empresas públicas y a un esquema donde tengamos la oportunidad no solo de achicar el gasto sino de hacer más eficientes las contrataciones del Estado”.

Luego, fue consultado sobre por qué no pudo contener la inflación durante su gestión al frente del palacio de Hacienda. Cabe recordar que el último informe oficial del Indec, el de octubre, el último antes del balotaje presidencial, marcó un aumento del 8,3% en ese índice. De esa manera, se acumuló un 142,7% en los últimos 12 meses, el mayor registro en los últimos 32 años, mientras que en lo que va de 2023, en tanto, el aumento acumulado fue del 120%.

Ante esa pregunta, Massa evitó ensayar una respuesta y recurrió a las mismas razones que esgrimió de un tiempo a esta parte sobre sus causas. “Nos tocó vivir la peor sequía de la historia. Argentina el año pasado a esta altura tenía 39 mil millones de dólares exportados”, se excusó quien lidera Economía desde agosto de 2022.

En ese contexto, subrayó que “Argentina tiene un problema de origen macro que es el programa con el Fondo que es inflacionario y hay que rediscutirlo”.

“Ya le comunicamos al Fondo que si nos dan la responsabilidad de gobernar desde el 10 de diciembre queremos rediscutir el programa sobre la base del resultado de exportaciones. Se va a cambiar el programa para salir de este mecanismo inflacionario”, adelantó.

Tampoco pudo precisar, ante al menos dos consultas de los entrevistadores, cuánto van a tardar en reflejarse sus propuestas en el bolsillo de la gente. Por el contrario, eligió volcar la conversación hacia las naftas y a al aumento que sufriría si se lleva a cabo la supuesta “liberación de precios” que planea hacer Milei.

Dijo, en esa misma dirección, que la última crisis de desabastecimiento de combustibles fue producto de “un proceso especulativo de un candidato que decía ‘vamos a la liberación’ y a dos o tres actores que dijeron ‘retengamos”, e intentó despegar a YPF, empresa bajo el control del Estado, de esa situación.

En paralelo, consideró que la “dolarización es una megadevaluación” y que “no tiene nada que ver con la realidad económica argentina”, que la “apertura de la economía es cierre de Pymes”, que romper el Mercosur es que 150 trabajadores cordobeses se queden sin mercados o que todos los trabajadores del Gran Buenos Aires que trabajan en el sector automotriz y autopartista se queden sin mercado” y que “romper con China significa perder casi 19 mil millones de dólares de mercado exportador”.

“La mayor recuperación de ingresos la vamos a vivir el año que viene porque vamos a derrumbar la inflación a menos de la mitad, porque vamos a hacer muy fuertes nuestras reservas, vamos a superávit fiscal en lo posible, al principio cero y si podemos superávit, superávit comercial, competitividad cambiaria”, prometió, a cuatro días del balotaje. “Los superávits gemelos le dan fortaleza a los argentinos”, resumió y aludió al caso de Néstor Kirchner.

Por último, advirtió que la salida del cepo “va a llevar aproximadamente 12 meses de trabajo” e insistió en que, si gana, la política la va a dirigir alguien que no está en su fuerza y a quien no va a exponer “hasta después de la elección”.

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