30 de mayo de 2024

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Ucrania sabotea oleoducto de amoníaco ruso: peligra el acuerdo de granos y Rusia rescinde el acuerdo de pesca de Azov

Planta de amoníaco de Toliatti
Planta de amoníaco de Toliatti

El oleoducto Togliatti-Odesa, que Rusia usaba para exportar amoníaco, fue detonado por saboteadores ucranianos el pasado lunes, según informaron las autoridades de Rusia, intoxicando a varios civiles y no afectando a ningún objetivo o personal militar.

El Ministerio de Defensa de Rusia aseguró este miércoles, en su parte de guerra, que “saboteadores ucranianos” volaron una sección del oleoducto de amoníaco que transportaba fertilizantes desde Rusia al puerto de Odesa, en la región de Járkov, en Ucrania, el lunes por la noche.

“Un grupo ucraniano de sabotaje y reconocimiento hizo estallar el oleoducto de amoníaco Togliatti-Odesa” cerca de la aldea de Masyutovka en la región nororiental de Járkov, denunció el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado. Del funcionamiento de esta tubería depende el cumplimiento de la parte rusa del acuerdo de grano del mar Negro, en el que Rusia exige desbloquear la exportación de alimentos y fertilizantes rusos.

Defensa señaló que el ataque tuvo lugar el pasado lunes 5 de junio, a las 21.00 hora de Moscú. Según la dependencia militar, “a consecuencia de este atentado terrorista hay víctimas entre la población civil” por intoxicación. “Se les ofrece la atención médica necesaria”, añadió. “En estos momentos a través de los tramos dañados de la tubería se purgan los restos de amoniaco del territorio ucraniano”, añadió el mando militar ruso, al señalar que “no hay víctimas entre los militares rusos”.

Las consecuencias de la voladura de la represa en las últimas horas afectan a miles de civiles del óblast de Jersón.
Las consecuencias de la voladura de la represa en las últimas horas afectan a miles de civiles del óblast de Jersón.

Según informó en su canal de Telegram el jefe de la administración regional de Járkov dispuesto por Rusia, Oleg Sinegúbov, “las mediciones no detectan restos de amoníaco en el aire en las localidades de Kupiánsk”. Anteriormente Sinegúbov informó de seis explosiones en esta tubería.

No hubo comentarios inmediatos de Ucrania sobre esta acusación, aunque todo indica que la mentada “contraofensiva” no se centra en objetivos militares, sino en población civil e infraestructura crítica. Esta mecánica, que Rusia describe como “terrorista”, es la que viene denunciando desde hace ya varios años la Federación respecto de las intenciones ucranianas en torno a los rusos. El alzamiento del Maidán y la posterior anexión de la peníncula de Crimea fue la antesala del conflicto actual, ya que la población prorrusa de toda la región fue masacrada por las tropas neonazis ahora replegadas dentro del Batallón Azov. Según los cálculos oficiales, más de 14.000 civiles fueron asesinados en este contexto.

Por otra parte, el Consejo de la Federación de Rusia, la cámara alta de la Asamblea Federal del país, votó este miércoles a favor de retirarse del acuerdo firmado con Ucrania sobre el mar de Azov y el estrecho de Kerch. El proyecto de ley sobre la rescisión del acuerdo había sido presentado ante el consejo el 24 de mayo por el presidente de Rusia, Vladímir Putin.

El tratado sobre el uso del agua de mar y la pesca con fines comerciales entró en vigor en abril de 2004, cuatro meses después de que lo firmaran los presidentes de ambos países. La nota explicativa del Parlamento indica que la necesidad de rescindir el acuerdo surgió después de que los territorios en los que se aplica el documento se encuentran bajo el control de Rusia. Después de la aprobación parlamentaria, el proyecto de ley se envía al presidente para que lo firme y se convierta en ley, por lo que en las próximas horas habrá novedades al respecto ya que el acuerdo es de gran importancia estratégica para ambos países.

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