Hay poca uva, nadie quiere hacer mosto: cómo sigue la industria

Hay poca uva, nadie quiere hacer mosto: cómo sigue la industria
En San Juan tiene más peso la importancia de la industria mostera que en Mendoza.

Las diferencias por el porcentaje en el acuerdo de diversificación Mendoza-San Juan construyeron la novela vitivinícola de esta semana.

Llevábamos un par de años tranquilos. Pocos levantaban la voz sobre el acuerdo Mendoza-San Juan, y todo transcurría con relativa calma, pero llegó la tormenta perfecta. Esta semana, con un par de tweets, se recalentó la interna sobre el tratado de diversificación que mantienen las dos provincias. Es que, a las puertas de una cosecha de bajo volumen, diversificar ahora no parece una opción.

Primero, el ministro de Economía, Enrique Vaquié, propuso que el acuerdo quede en 0% con el objetivo de dejar que el mercado pelee por un bien escaso: la uva. En Mendoza, la gran mayoría estuvo de acuerdo. El mismo día, en San Juan, el ministro de Producción, Ariel Lucero, y el gobernador Uñac, en declaraciones a la prensa, sostuvieron que el porcentaje sería menor a dos dígitos o nulo.

Cabe recordar que, históricamente, San Juan ha destinado efectivamente entre el 45% y el 55% de sus uvas a mosto, por lo que la diversificación no sería problema. Aunque, tal como se conoce, el acecho de bodegas mendocinas a la uva de San Juan ha puesto en duda esa tradición.

Como en toda discusión, aparecieron los que están en contra. En Mendoza, los cooperativistas (Acovi) pusieron reparos en la posibilidad de no tener un porcentaje para mosto. Se entiende, ya que Fecovita, la federación que nuclea a la mayoría de ellos, tiene una unidad de negocio con la que exporta y produce jugo concentrado de uva. La declaración es más que lógica.

En tanto, en San Juan, la cuestión está peleada: los mismos que esta semana abogaron por el 0% en declaraciones a Los Andes, el viernes con un comunicado de prensa pidieron el 20%. En los pasillos corren diferentes rumores sobre por qué se cambió abruptamente de posición, pero no es objetivo de esta columna analizarlos o darles crédito.

Sí es cierto que las mosteras están dispuestas a pagar menos por la uva que las bodegas porque, según explican, el negocio de jugo concentrado no permite precios tan altos como los que se negocian con los vinos, en este momento del año. Llama la atención que durante la semana no se haya obtenido respuesta del sector mostero.

Se espera que esta novela llegue a su fin la semana entrante, cuando finalmente se llegue a un... ¿acuerdo?

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