30 de mayo de 2024

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A una semana de las elecciones y con 12,7% de inflación, ¿qué hacemos con la plata?

Extracción de dinero en cajeros automáticos

Foto: Orlando Pelichotti
Extracción de dinero en cajeros automáticos Foto: Orlando Pelichotti

Hay algunas opciones, aunque nada garantiza riesgo cero o cobertura absoluta. Depende de cuán cauteloso esté el ahorrista frente a las elecciones presidenciales, de cuánto dinero dispone y qué margen tiene para arriesgar.

Los pesos queman. Este año, en particular el segundo semestre y específicamente los últimos 30 días, ha aumentado notoriamente la velocidad de rotación del dinero. La gente recibe los pesos y los gasta de un modo veloz. “Hasta el 2019, la rotación del dinero estaba en 12, es decir que más o menos guardábamos los pesos un mes, y después los gastábamos”, explica el economista Fausto Spotorno. Hoy, calcula, está en torno de los 30, lo que significa que en promedio “aguantamos” la plata 12 días hasta que gastamos y cambia de manos.

El “mandato” es gastar porque sabemos que, con una inflación del 12,7% al mes, los pesos se deprecian y nos alcanza cada vez para menos. ¿Qué opciones hay para preservar la plata? ¿Hay? ¿Cuáles?

Aclaración clave: no hay bola de cristal: cada caso es diferente y depende también de decisiones y convicciones personales, en especial porque estamos a una semana de las elecciones presidenciales quizás más inciertas de la historia reciente.

Vamos a clasificar las opciones según el tiempo que tiene que pasar hasta que necesitemos ese dinero:

La de todos los días. Si dejás la plata en la caja de ahorro, en la billetera o en un cajón, estás perdiendo. A la plata que necesitás “para la diaria”, para ir a la verdulería, al súper, a la estación de servicio y demás, no hay que dejarla a la vista, es decir, en la cuenta que no paga nada o en tu casa en la mesita de luz.

Hay opciones que te rinden algo: no le empatás siquiera a la inflación, pero sirve. Se trata de las billeteras virtuales: Mercado Pago, Ualá, Naranja X, por ejemplo, remuneran los fondos que están depositados en la cuenta desde la que manejás el dinero. Hasta el jueves, Mercado Pago rendía por ejemplo 95,5% anual y Naranja X, 100%. Se configura la inversión como automática y así, rinde el dinero que tenés depositado en la cuenta.

Esta es la histórica crítica a los bancos, acusados de tener saldos inmovilizados de los usuarios sin pagar ningún rendimiento. Algunos pocos ya tienen algo parecido, como el Supervielle. Se llama inversión rápida, rinde 98% y se puede sacar las 24 horas los siete días de la semana. Pero, requiere que te lleves la plata de la caja de ahorro a ese fondo y que la saques cuando la necesitás.

La de 15 días. Si cobrás los primeros días del mes y tenés un gasto después del 20, por ejemplo, podés ir a un Fondo Común de Inversión (FCI). Esta opción es para quienes tienen cuenta bancaria y se dividen por los que ofrecen renta fija en pesos, renta variable o renta mixta. Ninguno te garantiza una renta fija, aunque los más conservadores se acercan bastante a un plazo fijo. Te conviene mirar la renta acumulada en el mes, en 90 días y en un año para ver cómo viene la mano.

Los más conservadores tienen retiro inmediato (en una franja horaria que suele ir de 8 a 17), los hay de retiro a las 24 horas y otros, a las 48 horas, siempre días hábiles. Ergo, hay que programar el retiro si se trata de un dinero que está destinado a pagar un vencimiento. Hoy el tiempo es dinero y hay usuarios que esperan hasta la fecha última posible para pagar y hacer rendir esos pesos. Requiere de organización y disciplina, porque si te olvidás, capaz que el recargo sea más caro que lo que ganaste en la espera. Puede pasar que necesites con urgencia la plata y tengas que esperar el fin de semana o las 48 horas de plazo, pero es cuestión de organizarse.

El problema con los FCI es que los conservadores suelen rendir poco, y además varían de banco a banco. El Champaquí Fondo Inmediato de Bancor está en 81%; el Súper Ahorro Plus del Santander en 107%; el Pionero Pesos del Macro en 107%. Hay algunos de riesgo moderado que están en el 148% (como el SúperFondo Renta del Santander) o el Champaquí Estratégico del Bancor en 125%. Y están los vinculados a acciones o bonos del Tesoro que son una montaña rusa. Por caso, el Renta Variable del Santander subió 41% en el último mes y acumula 439% en el año o el Alpha Mega del ICB en 451%, de la mano del repunte del Merval. Son de alto riesgo y puede irte muy bien o muy mal, pero son alternativas no para poner la plata de alquiler, claro está, pero sí un ahorro que se pueda bancar una eventual pérdida.

La de 30 días. Acá podés empezar a considerar el plazo fijo. La ventaja del Fondo Común de Inversión es que podés disponer del dinero con rapidez, pero no te garantiza rentabilidad. El plazo fijo sí lo hace, pero hay que esperar al menos 30 días. El Banco Central aumentó la tasa al 133% anual, a partir del lunes próximo. Esto significa que al mes rinde el 11,08% efectivo, pero si se dejara la plata inmovilizada un año (capitalizando los intereses) el rendimiento será del 253%. Luce interesante, pero supone atravesar todo el período electoral y cambio de gobierno estacionado en pesos.

La de 90 días. Hay un plazo fijo precancelable en UVAS que es interesante. La plata depositada se “convierte” en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) que se actualizan con el coeficiente CER, que sigue la inflación con 15 días de rezago. Así, esta opción garantiza la actualización por inflación más el 1% anual. Es buena opción para protegerse de la suba de precios, pero supone quedarse en pesos en los meses probablemente convulsionados que nos esperan.

No quedarse en pesos

Si hay aversión al riesgo electoral y la decisión individual o familiar es no quedarse con los ahorros en pesos, hay otras alternativas.

El dólar. El dólar oficial minorista de 365 pesos está baratísimo pero nadie lo puede comprar y el que puede, que son pocos, apenas acceden a 200 al mes. El blue (que llegó a $1.010) y cerró el viernes a $980 está algo por encima del promedio histórico de la gestión de Alberto Fernández, que se ubica en $850. Para muchos, es improbable que baje de manera significativa y se ha convertido en una opción de cobertura segura, aunque sea cara. De hecho, en el último mes los depósitos a plazo fijo minoristas cayeron 13%: vencían y no se renovaban, porque eso suponía cobrar después de las elecciones y la tasa estaba al 9,7%. Ahora la tasa fue el al 11%, pero desde el lunes que viene y todavía está por debajo de la inflación proyectada. Muchos plazos fijos se dolarizaron, aun “ennegreciendo” dinero que estaba en blanco.

¿Y quién se desprendió en este contexto de los dólares? Más allá de las cuevas que hacen su propio negocio, hubo particulares que aprovecharon el blue arriba de mil y compraron autos y viajes, que se cotizan al dólar mayorista de 350 pesos. “Nos cansamos de depositarle pesos a Toyota, Renault y Ola”, contó a este diario el gerente regional de uno de los bancos privados más grandes del país. Dice que se presentaban de a dos en la ventanilla: uno retiraba los pesos, se los daba al de al lado a cambio de dólares. El que había vendido los dólares y tomaba los pesos, se los daba de nuevo al cajero con la indicación de depositarle a un tercero. “Nos hartamos de ‘vender’ autos”, graficó. “Es más, hasta le pedían a nuestro cajero que les contara los dólares en la maquinita”, agregó.

Bienes o servicios. Si la decisión es desprenderse de los pesos, se pueden anticipar compras de bienes o servicios que se necesitan ya o pueden necesitarse en el mediano plazo. Acá entra todo: electrodomésticos, pintura, muebles, materiales de construcción, tecnología. Son bienes que se presume que subirán significativamente de precio si hay un gran salto inflacionario o una escalada del dólar. Otra opción es buscar bienes que se valúan en dólares oficiales, como los autos o los viajes. Para autos, en muchos casos, supone pagar sobreprecios si se pide ya.

Tampoco hay importados, pero sí están los de producción local que tienen piezas importadas al oficial. Los viajes tienen hoy 30% de impuesto Pais, 45% deducible de Ganancias y Bienes Personales y 25% a cuenta de Bienes Personales, lo que hace un dólar de $735 pesos, 25% menos que el blue. Es buena opción, pero en general supone contar con una buena cantidad de pesos y arriesgarse a viajar en un contexto tan incierto como supone la Argentina 2024.

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