Hualilán, en la línea de largada para la Consulta Pública

Hualilán, en la línea de largada para la Consulta Pública
El proyecto Hualilan.

Desde Golden Mining están convencidos que el Gobierno actuará rápido para tener el Informe de Impacto Ambiental aprobado. Los pasos a seguir y cómo es el procedimiento.

Tras ser notificada de la resolución ministerial, la empresa Golden Mining, que está a cargo del proyecto aurífero Hualilán, ubicado en la precordillera ullunera, comienza esta semana a completar los pasos para proceder a la publicación del edicto que comunicará a la población la apertura de la convocatoria de Consulta Pública.

Lo que tendrá que hacer ahora la empresa minera es imprimir más de diez juegos del Informe de Impacto Ambiental (IIA) para entregarlos a la CEMAM (Comisión Evaluadora Multidisciplinaria Ambiental Minera), que llevará a cabo la tarea de evaluación del Proyecto Hualilán, ubicado en el departamento Ullúm, y la compañía también se encargará de las copias digitales. Con todo eso en mano, procederá con la publicación del edicto tanto en el Boletín Oficial como en el matutino local impreso de mayor tirada. De esta manera, el IIA será puesto a disposición de la ciudadanía.

Las autoridades provinciales recibieron el Informe de Impacto Ambiental de Hualilán.

CÓMO ES EL PROCEDIMIENTO

De acuerdo con lo informado por el Gobierno sanjuanino en marzo del 2021, cuando se lanzó este mecanismo por el Proyecto Josemaría -y que es habitual para la minería metalífera-, el documento estará a disposición por un plazo de sesenta días corridos, contados a partir del día siguiente a la última publicación del edicto. Las observaciones deberán dirigirse a la CEMAM y presentarse por escrito en la Mesa de Entradas del Ministerio de Minería de San Juan, dentro del plazo de quince días corridos, contados a partir del siguiente día hábil al vencimiento del plazo de puesta a disposición para la consulta pública. Para ello, abrirán el Registro de Consulta Pública y los interesados deberán presentar el DNI, a fin de constatar y registrar nombre y apellido de todo aquel que consulte el expediente.

El listado de personas que consulten se agregará al Informe de Impacto Ambiental. En el caso de personas jurídicas, deberán acreditar de manera fehaciente y adjuntar copia de la representación correspondiente, la que deberá estar vigente al momento de la exhibición. En el caso de solicitar copias, las mismas correrán a cargo del peticionante.

Existe una normativa que indica el procedimiento administrativo que sigue el expediente que contiene el IIA que va desde la certificación de la titularidad de las propiedades mineras contenidas en el Informe, clasificación del proyecto pequeño, mediano o grande, publicación en Boletín y medios de comunicación, puesta a vista de la comunidad, etc. y luego pasa para su evaluación.

El proyecto Hualilan.

La Comisión ya recibió todos los elementos para ir estudiando el IIA, cuando termina la consulta pública, es decir, cuando el escribano certifica que se cumplió con el tiempo que debía ponerse a disposición y, a su vez, certifica todas las observaciones recibidas, armando expedientes por cada uno de los escritos, y los manda a la Dirección de Evaluación Ambiental Minera (DEAM) para que empiece a sustanciar los planteos que tiene cada uno. Cuando el escribano termina el proceso, la Comisión empieza a sesionar. Antes de eso tuvo acceso a la información, pero sin sesionar.

Hualilán presentó su Informe de Impacto Ambiental el 27 de abril pasado. Se trata de una mina histórica de oro y plata en la provincia y casi del mismo tamaño que Gualcamayo (operada por la colombiana Mineros S.A. en el departamento Jáchal) y calculan que tendrá unos 22 años de vida útil.

Cabe recordar que fue en el mes aniversario del otorgamiento de la Declaración de Impacto Ambiental del Proyecto Josemaría, cuando las autoridades provinciales recibieron el Informe de Impacto Ambiental de otro proyecto cuprífero: Los Azules, uno de los mayores activos de cobre sin desarrollar del mundo. Esto ocurrió el 14 de abril pasado, y una semana después lo hacía Hualilán que ya podrá tramitar la convocatoria a consulta pública.

Como ya publicó Los Andes San Juan, es inédito que dos Comisiones hagan la evaluación ambiental de los proyectos Hualilán y Los Azules casi a la par. No hay antecedente de que tanto la CIEAM como la CEMAM hayan comenzado al mismo tiempo la evaluación de un Informe de Impacto Ambiental para la etapa de producción minera. Esto sucederá ahora porque la CEMAM (Comisión Evaluadora Multidisciplinaria Ambiental Minera) tendrá la tarea de evaluación del Proyecto Hualilán, mientras que la Comisión Interdisciplinaria de Evaluación Ambiental Minera (CIEAM) hará lo propio con el Proyecto Los Azules.

La comisión que evaluará ambos informes es un cuerpo colegiado conformado por representantes del Departamento de Hidráulica, el INPRES, la Secretaria de Medio Ambiente, la Secretaría del Agua, la UNSJ y la Universidad Católica de Cuyo, entre otros organismos; y esta etapa es liderada por la DEAM, dependiente del Ministerio de Minería provincial. Cada organismo o repartición designa a una persona de su equipo para que evalúe cualquier IIA elevado a las autoridades provinciales y es la misma quien actúa en ambas Comisiones.

El Informe de Impacto Ambiental es el documento ambiental y social clave que, tras un proceso de evaluación, abre la puerta a la construcción de la mina y posterior producción.

EL TIEMPO VALE ORO

El Proyecto Josemaría, de la empresa Lundin Mining, presentó su Informe de Impacto Ambiental en febrero del año 2021 y obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) catorce meses después. Josemaría, que está ubicado en el departamento Iglesia y abrió la era del cobre en San Juan e hizo resurgir la minería cuprífera en el país, actualmente está en etapa de preconstrucción. Es un proyecto grande, al lado de lo que hoy en día se conoce de Hualilán que lo ubica como mediano. Marcando esta diferencia y sacando cuentas, no habría que desestimar que el Proyecto Hualilán pueda recibir su DIA en menos de un año.

El día de la presentación del IIA del proyecto, Sergio Rotondo, director Ejecutivo de Challenger Exploration y presidente de Golden Mining, su subsidiaria en el país, evidenció a Los Andes San Juan sus expectativas de que los tiempos se achiquen, al comparar los meses que demandó evaluar Josemaría, un proyecto de metal rojo que fue desafiante para la Comisión Interdisciplinaria de Evaluación Ambiental Minera (CIEAM). Desafiante debido a la carencia de experiencia en este tipo de yacimientos. Así y todo, la DIA estuvo casi en tiempo récord.

Sin embargo, Rotondo remarcó que “el Gobierno, y en relación con el apoyo que ha hecho en los últimos años, va a hacer el mejor esfuerzo para tratar de tener esa DIA en el menor tiempo posible. Si son seis meses, un año o más de un año la verdad es que no tengo dudas que terminará siendo el tiempo correcto. Nosotros estamos a disposición para responder la cantidad de preguntas que se considere”, concluyó Rotondo. El ejecutivo también dijo a Los Andes San Juan que estaba descartado considerar la venta de Hualilán asegurando que pondrán todo el capital para hacerlo avanzar. Es que, en el caso de que la compañía no tenga solvencia, está obligada a salir en busca de socios inversores o, en algunos casos, vender.

La opción de venta nunca estuvo sobre la mesa y no va a estar sobre la mesa, nosotros estamos convencidos de que podemos poner en marcha Hualilán. Quizás, a diferencia de otros proyectos que son mucho más grandes y ambiciosos, Hualilán, dadas las innumerables ventajas que tiene, hace que la inversión sea mucho más manejable inclusive en un momento delicado como está hoy nuestro país”, señaló Rotondo.

EL PROYECTO

Durante la etapa de operación de la mina Hualilán se estima que dará empleo directo a unas 240 personas. La etapa de exploración se inició en octubre de 2019, y permitió identificar un recurso mineral de 2,83 millones de onzas de oro equivalente. Las obras e instalaciones abarcarán una superficie de aproximadamente 790 hectáreas de terreno donde la explotación minera que será a cielo abierto ocupará la mayor parte. Una proporción menor del terreno será cubierta por la planta de proceso, talleres, almacenes, laboratorio, administración, campamento, playas de nitrato, depósito de emulsión y polvorines, etc. que abarcan una superficie de 35 hectáreas.

Se prevé un consumo al inicio de la construcción del orden de 5 litros de agua por segundo hasta llegar a un consumo global del orden de 100 l/s durante la operación del proyecto y descendiendo en la etapa de cierre.

Seguí leyendo:

COMPARTIR NOTA